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En Rio Negro, el agua pasa por la lupa del monitoreo: así fue el último control participativo tras perforaciones del proyecto La Esperanza

Un hito clave para el seguimiento ambiental de la actividad minera se concretó esta semana en la provincia de Río Negro: autoridades, técnicos y actores institucionales realizaron el tercer y último control participativo del recurso hídrico asociado a la etapa de perforaciones del proyecto minero La Esperanza, impulsado por Southern Copper Argentina S.A. en el área de Los Menucos.

La iniciativa —parte de un esquema de monitoreo territorial acompañado por la provincia— tuvo por objetivo evaluar la calidad del agua tras las tareas de perforación que se extendieron durante aproximadamente cuatro meses, para garantizar transparencia, trazabilidad técnica y presencia institucional en cada etapa del proceso.


Control participativo de agua: una práctica clave de transparencia

El operativo se desarrolló en el área de influencia del emprendimiento, a unos 70 kilómetros de Los Menucos, en el norte rionegrino. Participaron técnicos de la Secretaría de Minería de Río Negro, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, el Departamento Provincial de Aguas, la Defensoría del Pueblo y representantes de la Legislatura provincial, junto a profesionales de consultoras ambientales independientes y personal de la empresa a cargo del proyecto.

Esta conjunción de actores refleja un modelo de control ambiental abierto y participativo, promovido por la provincia para permitir que las actividades extractivas se sometan a verificación directa del estado del recurso hídrico, un insumo clave no solo para el desarrollo minero sino también para las comunidades y la actividad productiva local.

Desde el punto de vista normativo, el procedimiento se realizó en cumplimiento del Código de Procedimientos Mineros y bajo la Resolución AM N° 252/22, que regula estos controles participativos de agua en el marco de exploraciones y perforaciones.


¿Qué se monitoreó y qué sigue ahora?

El muestreo se concretó una vez finalizada la campaña de perforación, que había comenzado el 10 de octubre pasado y concluyó tras cuatro meses de trabajos. Se tomaron muestras de agua en puntos estratégicos del entorno del proyecto para evaluar parámetros de calidad que puedan indicar alteraciones hídricas asociadas a la actividad exploratoria.

Los resultados de estos análisis —llevados a cabo por laboratorios acreditados— aún están siendo procesados, y tanto la provincia como la empresa esperan su publicación. Según la normativa vigente, los informes técnicos deben ser presentados ante la autoridad minera dentro de los 15 días posteriores a la recepción de los resultados de laboratorio, para ser evaluados y registrados administrativamente.

Esta fase es central: los datos finales permitirán evaluar si la actividad de perforación tuvo o no efectos significativos sobre la calidad del agua superficial y subterránea en la zona, y si corresponden medidas de mitigación, ajustes en las prácticas operativas o pasos adicionales de control.


La minería y el agua: un eje de confianza social y gestión ambiental

Los controles participativos de agua son herramientas que buscan fortalecer la confianza pública en la gestión minera, especialmente en regiones donde la actividad extractiva coexiste con otras actividades productivas y con las fuentes de agua que abastecen a poblaciones y ecosistemas.

Para Río Negro, esta instancia de seguimiento constituye una práctica de responsabilidad ambiental y social, y apunta a consolidar mecanismos técnicos de verificación con presencia de la sociedad y del Estado en el territorio. El rol de las consultoras ambientales independientes, junto a los organismos públicos, amplía la credibilidad de las mediciones y demuestra un compromiso por parte de todas las partes involucradas en cumplir con estándares ambientales y regulatorios.

Además, estos controles permiten construir líneas de base ambientales robustas a medida que los proyectos avanzan en sus respectivas fases exploratorias, lo que es clave para prever, entender y gestionar cualquier impacto potencial en el recurso hídrico.


Claves del monitoreo de agua en La Esperanza

  • Fue el tercer y último muestreo participativo de agua tras las perforaciones del proyecto minero en Los Menucos.
  • Participaron organismos públicos provinciales, legisladores, consultores ambientales y representantes de la empresa.
  • Se realizó bajo la regulación del Código de Procedimientos Mineros y la Resolución AM N° 252/22.
  • Los resultados de laboratorio están en proceso y deberán presentarse ante la autoridad minera.
  • El objetivo es fortalecer el control público y la transparencia sobre la gestión del recurso hídrico.

Proyección: hacia un monitoreo continuo del agua

Más allá de este tercer control, el proceso de monitoreo de agua en proyectos mineros como La Esperanza sienta un precedente en Río Negro para integrar participación ciudadana, controles públicos y prácticas ambientales rigurosas en cada etapa de la actividad extractiva.

Con resultados de laboratorio próximos a conocerse, las autoridades provinciales y la empresa deberán tomar decisiones basadas en evidencia científica para asegurar que el recurso hídrico —clásico eje de conflicto y valoración social en cualquier zona minera— se mantenga protegido y en equilibrio con el desarrollo productivo.

Este enfoque de monitoreo participativo y transparente puede convertirse en un modelo para otras jurisdicciones argentinas y latinoamericanas donde la gestión del agua y la minería cruzan sus intereses productivos y ambientales de manera cada vez más directa.